Por María Gilaberte Burdalo*

Talla en madera policromada, siglo XVII
Retablo del Santo Cristo de la iglesia parroquial de San Mateo Apóstol de San Mateo de Gállego (Zaragoza)
«Mujer, ahí tienes a tu hijo, ahí tienes a tu madre». Estas palabras dichas por Jesús en la cruz en un momento doloroso de su vida -La Pasión- nos muestran una doble y profunda verdad. Por un lado, humanamente Jesús estando en la cruz encomienda a su discípulo amado el cuidado de su propia madre diciendo: «ahí tienes a tu madre». Jesús tiene un gesto de amor con su amigo y discípulo aún en un momento de gran sufrimiento para él. Por otro lado, Jesús diciendo: «Mujer ahí tienes a tu hijo» encomienda a María la maternidad y el cuidado de su discípulo.
Estas palabras de consuelo y amor humano nos dejan también un gran testamento espiritual, Cristo nos da a su Madre, María como madre de cada uno de nosotros, que también somos sus discípulos e hijos amados por Él.
Este momento de cruz, -y aunque muy alejado en el espacio temporal-, nos lleva inevitablemente al pensar en la profundidad del momento de la Anunciación. En ese momento María da su primer sí a la voluntad de Dios que es la maternidad, concretamente a ser Madre de Cristo. Esta maternidad no es simbólica, María como cualquier madre -y aunque no todo ello aparezca en los Evangelios- daría de comer al niño Jesús, le acunaría en las noches, y ayudaría en sus primeros pasos como niño, es decir, atendió todas sus necesidades humanas. Sin embargo, en la Pasión, en el momento de cruz, María ve a su hijo con gran sufrimiento y Ella acepta de nuevo la voluntad de Dios.
Pero no solo eso, María en este momento de la crucifixión nos da de nuevo un Sí, y es la de ser Madre de todos nosotros, sus discípulos cuando Jesús le dice: «Ahí tienes a tu hijo». De esta forma María se convierte con ese Sí en Madre de la Iglesia, de todos los creyentes y de cada uno de los cristianos. Desde ese momento Ella intercede por nosotros con amor maternal, nos guía y enseña a seguir a Jesús.
Abril de 2026 * María Gilaberte Burdalo. Personal técnico y de gestión. Universidad San Jorge.